Los sabios hwa yen ("kegon" en japonés) ven el Todo. La emperatriz Wu querró una demonstración práctica y simple de eso. El hombre que recibó la petición Fa-tsang (643-772 AD) hizo colocar 8 grandes espejos en una de las habitaciones del palacio, y dos espejos más, uno en el techo y otro en el suelo. Una vela quedó suspendida del techo en el centro de la habitación. Dijó: OBSERVE, SU MAJESTAD: ESTO DEMUESTRA LA RELACIÓN QUE HAY ENTRE EL UNO Y MUCHOS, ENTRE DIOS Y CADA UNA DE SUS CRIATURAS. Y ... LA RELACIÓN DE CADA CRIATURA CON LOS DEMÁS."